¡Ven! Pasa, sin miedo. ¿Nadie te había invitado antes? Todos son así, sí: húmedos, oscuros. Terminarás por acostumbrarte. Dame la mano. Vamos, por aquí. Con cuidado, no tropieces; no me diste tiempo para apartar los cuerpos. Si alguno se parece a ti no te asustes, sigue. Es normal. ¡No seas así! Eso es porque nunca habías estado en uno. Todos los tienen. Sí, claro que sí. Los cubren, confía.
¿Esto? Limón y tabaco. Se quedó en un recuerdo. ¡Ven, bésame!
¿Ya puedes ver bien? Es hermoso, ¿verdad?
Todas estas cadenas son para ti.
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